Este fin de semana lo he pasado tranquilo viendo llover por la ventana. Después de unas semanas de estrés físico y de estrés económico, mi novia y yo pensamos pasar un fin de semana tranquilos en casa, además, el tiempo acompañaba a esta decisión. (Por cierto, “casi” lo conseguimos).
Sin comerlo ni beberlo y con tiempo para pensar (relajado) he tenido un pequeño bache emocional. Durante unos minutos me...