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EL PODER DEL INTERÉS COMPUESTO

historia ajedrezTod@s conocemos o hemos oido hablar del interés compuesto ¿verdad? La mayoría seguro que si, y l@s que crean que no es que no tienen tarjetas de crédito (por ejemplo), los intereses que te aplican se basan en este principio.

Si aún así alguien sigue sin enterarse, veamos la explicación pues es la premisa más importante para los ahorradores a largo plazo: aprender a aprovechar lo que se conoce como el interés compuesto en una inversión.

Simplificando al máximo su definición, el interés compuesto es la reinversión de los beneficios. Es decir, obtener intereses sobre los intereses que ya genera dicha inversión. O dicho de otro modo: al invertir un dinero o capital durante un cierto tiempo, nos devuelven ese capital más los beneficios ó intereses. Cuando la inversión es a interés compuesto los intereses no se retiran y se acumulan al capital inicial para volver a generar intereses.

El interés compuesto se utiliza en la mayoría de cálculos que se hacen sobre inversiones a largo plazo, de forma que cuando se dice que una determinada estrategia ofrece una rentabilidad del X% a X años se da por hecho que el ahorrador reinvertirá los beneficios a corto plazo. El interés compuesto se basa en una fórmula matemática que calcula los intereses sobre la base inicial más los intereses acumulados en periodos anteriores. Mis amiguetes de Futuro Millonario los explican muy bien con tablas y todo.

Al hilo de esto quiero contaros una antigüa leyenda sobre un Hindú llamado Sessa, donde se dice que él fue quien invento el juego del ajedrez. Es dicha leyenda parece ser que este señor también “inventó” el interés compuesto. Si no fue él el inventor, desde luego lo supo aplicar muy bien:

La leyenda cuenta que allá por el siglo VI, después de una guerra cruenta, el rey Iadava se amargó ya que la angustia y la tristeza se fueron agravando por la pérdida de un hijo que le fue arrebatado en ella. Un día el rey fue informado de que un joven brahmán, humilde y modesto, solicitaba una audiencia. Su nombre era Lahur Sessa. Cuando estuvo ante el rey le informó que había inventado un juego para distraerlo y abrir las puertas de nuevas alegrías.

Lo que Sessa traía al rey era un gran tablero cuadrado dividido en sesenta y cuatro cuadros (escaques), sobre éste se colocaban, dos series de piezas unas eran blancas y las otras negras y había reglas curiosas para moverlas de diversas formas.

Sessa explicó pacientemente al rey, a los visires y cortesanos en que consistía el juego y le explicó las reglas esenciales.

El rey quedó maravillado y dirigiéndose al joven brahmán, le dijo: -Quiero recompensarte dignamente por este maravilloso regalo que tanto me ha servido para el alivio de mis viejas angustias y a fin de demostrarte mi agradecimiento;  soy bastante rico como para poder cumplir tu deseo más elevado -.

Entonces replicó el joven Sessa – ¡Poderoso señor!, no deseo más recompensa por el presente que os he traído, que la satisfacción de haber proporcionado un pasatiempo al señor de Taligana al fin de que con el alivie su infinita melancolía. Estoy pues sobradamente recompensado, y cualquier otro premio sería excesivo -.

El rey insistió – Me causa asombro tanto desdén y desamor a los bienes materiales. Exijo por tanto que escojas una recompensa. ¿Quieres una bolsa llena de oro? ¿Quieres un arca repleta de joyas? ¿Deseas un palacio? ¿Aceptarías la administración de una provincia? Aguardo tu respuesta y queda la promesa ligada a mi palabra -.

- Aceptaré pues la recompensa que ofrecéis por el juego que inventé, la recompensa habrá de corresponder a vuestra generosidad. No deseo sin embargo, ni oro, ni tierras, ni palacios. Deseo mi recompensa en granos de trigo -.

- ¿Granos de trigo?, exclamó el rey sin ocultar su sorpresa ante tan insólita petición. ¿Cómo voy a pagarte con tan insignificante moneda?

- Nada más sencillo, explicó Sessa. Me daréis un grano de trigo para la primer casilla del tablero; dos para la segunda; cuatro para la tercera; ocho para la cuarta; y así, sucesivamente hasta la sexagésima y última casilla del tablero -.

- ¡Insensato! Exclamó el rey. ¿Dónde aprendiste tan necio desamor a la fortuna? La recompensa que me pides es ridícula. Bien sabes que en un puñado de trigo hay un número incontable de granos. Con dos o tres medidas te voy a pagar sobradamente. Pero, en fin, mi palabra fue dada y voy a hacer que te hagan el pago inmediatamente de acuerdo con tu deseo.

Sessa sonrió, abandonó la sala y quedó esperando a la puerta del palacio.

Durante la comida, el rey se acordó del inventor del ajedrez y envió para que se enteraran de si habían entregado ya al irreflexivo Sessa su mezquina recompensa.

- Soberano tu orden se está cumpliendo. Los matemáticos de la corte calculan el número de granos que le corresponde -.
El rey frunció el ceño. No estaba acostumbrado a que tardaran tanto en cumplir sus órdenes.

Por la noche, al retirarse a descansar, el rey preguntó de nuevo que cuanto tiempo hacía que Sessa había abandonado el palacio con su saco de trigo.

- Soberano tus matemáticos trabajan sin descanso y esperan terminar poscálculos al amanecer -.

- ¿Por qué va tan despacio ese asunto? –gritó iracundo el rey –que mañana antes de que me despierte hayan entregado a Sessa hasta el último grano de trigo -.

Por la mañana comunicaron al rey que el matemático mayor de la corte solicitaba una audiencia para presentarle un informe muy importante.

El rey mandó que le hicieran entrar.

- Soberano, no depende de tu voluntad el cumplir semejante deseo en todos tus graneros no existe la cantidad de trigo que exige Sessa, Tampoco existe en los graneros de todo el reino. Hasta los graneros del mundo entero son insuficientes. Si deseas entregar sin falta la recompensa prometida, ordena que todos los reinos de la Tierra se conviertan en labrantíos, manda desecar los mares y océanos, ordena fundir el hielo y la nieve que cubren los lejanos desiertos del norte. Que toda la Tierra sea totalmente sembrada de trigo, y ordena que toda la cosecha obtenida en estos campos sea entregada a Sessa. Sólo entonces recibirá su recompensa -.

El rey escuchaba lleno de asombro las palabras del anciano sabio.

- Dime, cuál es esa cifra ton monstruosa- dijo reflexionando -.

-¡Oh, soberano! dieciocho trillones cuatrocientos cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones setenta y tres mil setecientos nueve millones quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince (18.446.744.073.709.551.615) granos -.

(Juntando todas las cosechas de trigo del mundo se tardaría más de 100 años en lograr dicha cantidad).

Aquí se demuestra el poder del interés compuesto.

Nota aclaratoria: Para aplicar correctamente el “interés compuesto” a esta fábula hemos de suponer que tenemos un rendimiento del 100% en cada uno de los periodos temporales (que se simbolizan en cada uno de los “cuadros” del tablero). Los intereses generados siempre se reinvierten y se suman al capital (granos) para generar ingresos exponenciales. Así, en el 1er cuadro (1er periodo) se obtiene una “rentabilidad del 100% y pasamos de tener 1 grano (inicial) a tener el doble (100%) en el segundo cuadro (segundo periodo), es decir, 1 grano que ya teníamos (capital inicial) + 1 grano que se ha generado (intereses al 100% de rendimiento). En el 3er “cuadro” (3er periodo), y continuando siempre con el mismo rendimiento (100%), tendremos los 2 granos del “cuadro” anterior (1 grano + 1 grano por intereses) + 2 granos que nos han generado dichos intereses (al 100%), en total 4 granos. En el 4º “cuadro” (4º periodo) tendremos los 4 granos anteriores + los 4 que nos han generado los intereses reinvertidos, en total 8. Y así continuamente durante los 64 “cuadros” (simbolizando 64 periodos de tiempo) que tiene el tablero, donde el resultado, en el “cuadro” número 64 será de 9.223.372.036.854.775.808 granos (creo, :roll: ). La cifra de la leyenda resulta de sumar el resultado de cada uno de los “cuadros”, pero esto ya no es interés compuesto.

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16 comentarios en “EL PODER DEL INTERÉS COMPUESTO”

  1. Jose dice:

    Qué gran invento el interés compuesto!! Quizá la única pega sea encontrar algo que nos proporcione una rentibilidad constante, para que así podamos ir reinvirtiendo las ganancias cada vez y multiplicar exponencialmente nuestro dinero.

  2. … Ahí entra nuestra pericia como inversores (aunque haya variaciones en las rentabilidades que sean mínimas).

    ¡Yo estoy convencido de que es posible!

  3. Ada dice:

    ¿A cualo?
    Aquí ya me pierdo!
    Último post en el blog de Ada: ¿SABES AMOR…? My ComLuv Profile

  4. mmmmmmmm… Voy a tener que ponerme serio. Luego te lo explico :roll:

  5. mari dice:

    yo despues del segundo grano no se por donde cojerlo

  6. Después del segundo grano viene el tercero, jejeje.

    Olvídate de “los granos”… Lo importante del asunto y la característica del Interés Compuesto es reinvertir los que ganes y sumarlo al total para que regenere más intereses aún ¿Ok?

  7. Jose,

    Para utilizar esta magia nada mejor que invertir en una compañía que obtenga un excelente retorno sobre su capital, y lo venga haciendo con consistencia, con una política de no distribuir dividendos, y reinvertir sus ganancias.

    Ejemplo más vívido: Berkshire Hathaway.

    Slds.
    Último post en el blog de Gustavo Sapienza: 12 Feb 10: Cuando se hace lo que hay que hacer My ComLuv Profile

  8. Hola Gustavo.

    No se que harán los demás pero yo ¡Tomo nota!

    Por cierto, ¿por qué prefieres una compañía que no reparta dividendos?

    Gracias amigo!

  9. Porque si es una compañía orientada a los accionistas, solo repartirá dividendos cuando considere que no puede generar retornos mejores a los que podría lograr un accionista por su cuenta.

    Quien realmente tenga experiencia real en el mundo de las inversiones sabrá que obtener un 20% o un 25% anual, en forma consistente es muy, pero muy, difícil.

    Si la empresa en la que uno invierte lo logra, para qué retirar nuestro dinero. Que siga trabajando allí! Esa es la verdadera magia del interés compuesto.

    Ahora bien. Una cosa es Magia y otra, muy diferente, es esperar milagros. Ver en http://freedombanker.wordpress.com/2007/10/03/la-magia-del-interes-compuesto/

    Un abrazo, y excelente el blog, como siempre !
    Último post en el blog de Gustavo Sapienza: 12 Feb 10: Cuando se hace lo que hay que hacer My ComLuv Profile

  10. Ok, OK, Entendido… Visto así tines razón.

    Subrayo eso: Una cosa es Magia y otra son los milagros...

    Un abrazo.

  11. Para no apegarse a los milagros (que raras veces suceden, y menos cuando uno los demanda) y aprender Magia básica, recomiendo ver http://freedombanker.wordpress.com/2007/06/15/el-secreto-de-los-comerciantes/

    Abrazo.
    Último post en el blog de Gustavo Sapienza: 12 Feb 10: Cuando se hace lo que hay que hacer My ComLuv Profile

  12. He leido el artículo y me parece ¡genial! (como siempre viniendo de ti).

    Gracias por el aporte.

    Un abrazo.

  13. David dice:

    dice Vicens Castellano se puede obtener el interés compuesto con cualquier producto de inversión, aunque originalmente no lo sea. (cita no textual y sacada de contexto)

    Por ejemplo, abrimos un depósito anual en un banco… al pasar el año hemos cogido el capital y el interés. Pues al año dos ponemos el capital del año 1 y le añadimos los intereses íntegros cobrados (ignorando impuestos, también podemos añadir algún capital que nos sobre), al año 2, 3, 4, 5… continuamos con esta política de abrir el depósito anual con el capital del año anterior más el interés integro cobrado y algo que nos sobre, y hemos conseguido una inversión de capital compuesto desde un producto financiero que originalmente no es de capital compuesto…

    Vicens dixi… (oh, que gran genio… cuanto aprendo de él…)

  14. … ¡Un genio!… como otro que también “defendía” el poder del interés compuesto: un tal Einstein.

  15. Excelente artículo! comprender la práctica del interes es vital para los negocios, no solo sirve para entender lo de las tarjetas de credito, sino que permite hacer proyeccciones de prestamos y pagos.

    Saludos

¿Y tú qué opinas?

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