En esta nueva aventura de nuestro amigo J., veremos como entiende él las reglas del “juego” del dinero desde la perspectiva de una mente millonaria, frente a su archienemigo Bob, que basa su “estrategia” en una táctica defensiva. J. se pregunta: ¿Si tuvieras que jugar a cualquier deporte a la defensiva, cuantas posibilidades tendrías de ganar? Sencillo: escasas o nulas. Así es como “juega” Bob y así es como “juegan” la mayoría de las personas. La principal preocupación de Bob es la supervivencia, la seguridad y, su palabra favorita: la comodidad. J. odia esa palabra. Sabe que hay una enorme diferencia entre estar cómodo y ser rico.
Bob te dirá que no está tan mal estar en esa situación de “comodidad”. Te dirá que al menos puede salir a restaurantes decentes a cenar de vez en cuando. Pero, muchas veces, todo lo que pedirá será patatas bravas y chuletas de cordero (por decir algo). No hay nada malo en pedir patatas bravas y chuletas de cordero… pero un entrecot de buey al roquefort (por decir algo también)… mmmmmm…
Está claro que Bob, que se encuentra “cómodo”, no dejará que sus ojos miren la carta sin pasar primero por la columna de los precios. Querría hacerlo, pero su “estrategia” y, por extrapolación, su situación no se lo permite. Podría intentarlo pero al preguntar el precio al camarero y ver que el plato cuesta 30 €, entonces seguro que pedirá patatas bravas y chuletas de cordero ya que de repente le ha apetecido (¡ya ya! jejeje).
Para J. una de las mejores cosas de ser rico es no tener que mirar jamás la columna de los precios. Mira la carta y pide exactamente los que quiere, sin tener en cuenta lo que vale. Bob, con su “táctica”, jamás podrá hacerlo.
Resumiendo, y como diría J.: si tu meta es estar cómodo económicamente, lo más probable es que jamás seas rico. Pero si tu meta es ser rico, lo más probable es que acabes estando inmensamente cómodo.
Ahora es cuando J., nos regala una interesante frase: “Si aspiras a las estrellas alcanzarás cuanto menos la luna”. Por el contrario Bob te advertirá que: “No sueñes o si no te llevarás una nueva decepción”. En fin, Bob es así. Bob ni siquiera aspira “al tejado de su casa” y encima se pregunta por qué no es como J., por qué no es económicamente prospero… pues es sencillo, se obtiene lo que verdaderamente se pretende obtener. Si Bob pretende ser rico como J., esa debe ser su meta, no es suficiente con estar cómodo. ¡Rico significa rico!
¿Quieres un consejo de J.? Ve a un restaurante de categoría de tu ciudad y pide un plato que realmente te apetezca degustar sin mirar lo que cuesta. Aunque solo sea por una vez. Verás que sensación… luego imagina que pudieras hacerlo siempre que quisieras…
¡En tu mano está!
P.D: que no sean patatas bravas y chuletas de cordero.
Continuará…
Macho, creo que estas perdiendo el tiempo, lo tuyo es la novela negra juas juas juas.
Al final tendrás que publicar tu thriller.
JEJEJE… me lo estoy planteando!!!!!
Acabo de descubrir tu blog, me parece interesante así que lo leeré poco a poco. Os dejo el enlace a mi blog que también trata el tema del ahorro y la inversión desde mi experiencia:
http://micerdito.blogspot.com
Hola Carlos.
Bienvenido a este mi pequeño espacio en la red.
Espero verte por aquí a menudo.
Un saludo.
[...] on Octubre 14, 2009 | no responses En anteriores capítulos… Capítulo 0, Capítulo I, Capítulo II, Capítulo III, Capítulo IV, Capítulo V, Capítulo VI, Capítulo VII. . Capítulo VIII – “La [...]
[...] anteriores capítulos: Capítulo 0, Capítulo I, Capítulo II, Capítulo III, Capítulo IV, Capítulo V, Capítulo VI, Capítulo VII, Capítulo [...]
hola saludos muy valiosas esta web ojala muchas personas puedan dedicarle tiempo para aprender saludos desde rep. dominicana bayron
Gracias. Me alegro de que te guste.
¡Con Tony Robbins en Roma 2010!
[...] anteriores capítulos: Capítulo 0, Capítulo I, Capítulo II, Capítulo III, Capítulo IV, Capítulo V, Capítulo VI, Capítulo VII, Capítulo VIII, Capítulo [...]