La mente rica ve oportunidades en todo momento, al contrario que la mente pobre, que en todo ve obstáculos. Es por esto por lo que nuestro amigo J. ve crecimiento potencial por todos lados y se centra en las futuras recompensas. Bob, por su forma de pensar de mente pobre, solo es capaz de ver pérdidas y riesgo por doquier. Está claro que la mente de Bob toma decisiones basándose en el miedo… mal asunto.
Descuarticemos la mente de Bob: se encuentra constantemente analizando lo que no va bien o lo que podría ir mal o peor, de cualquier proyecto, idea o situación. Se encuentra predispuesto al fracaso según se pregunta: “¿Y si no funciona?”. Por cierto, con frecuencia se auto responde: “No va a funcionar”…
Se podría pensar que J. tiene otra disposición mental ¡claro! ¡Tiene una verdadera mente millonaria! Pero, a diferencia de lo que se podría pensar él no “espera que funcione”… él tiene la certeza de que “funcionará porque él hará que funcione”. Tiene confianza en sus capacidades, tienen confianza en su creatividad y cree que, en el caso de que las circunstancias fueran desfavorables, encontrará otro modo de obtener éxito.
J. está totalmente dispuesto a arriesgar. Generalmente cuanto mayor sea la futura recompensa que ve en esas oportunidades, mayor será el riesgo. Pero sabe que si las cosas no salen bien del todo, siempre habrá una nueva oportunidad de recuperar su dinero.
Bob, sin embargo espera el fracaso. Carece de confianza y no cree en sus capacidades. No está dispuesto a arriesgar ya que exclusivamente ve obstáculos… y ya sabemos que si no hay riesgo no hay recompensa.
Aclaremos algo: Estar dispuesto a arriesgar no significa necesariamente estar dispuesto a perder. Hay que prepararse, formarse y adquirir conocimientos y, si es posible, experiencia y, así, aprender las reglas del juego. Bob, aunque afirma que está preparándose para cuando llegue “la oportunidad”, lo que generalmente hace es “andarse con rodeos”. Está “muerto de miedo”. Se pasan meses o años preparándose. Lo que no sabe Bob es que mientras él está preparándose J. “entró, salió y ganó otra fortuna”. Es por esto por lo que J. apuesta por el sistema de actuar: ¡Preparados, fuego, apunten! ¿Qué quiere decir con esto? “Prepárate lo mejor que puedas en el menor tiempo posible y pasa a la acción; después, ve corrigiendo por el camino”. Así es J., se pone en marcha. Derrota a la inacción. Sabe que, una vez dentro del juego podrán tomar ciertas decisiones y, las consiguientes correcciones, para “ir ajustando la marcha” y obtener el resultado deseado. Por lo general, gana.
Por el contrario, Bob sigue diciéndose a si mismo: “Yo no hago nada hasta haber identificado cada posible problema y saber exactamente qué hacer al respecto”. Bob nunca pasa a la acción, solo ve obstáculos y, por lo tanto, suele perder.
J. ve una oportunidad, se abalanza sobre ella y se hace más ricos aún ¿Y Bob? Bob sigue preparándose.
Continuará…
Me ha llamado la atención la fotografía de Dexter en el artículo jeje
Respecto al artículo en sí, para "triunfar" hay que ser visionario y anticiparse a los "obstáculos" de los que hablas.
Un saludo.
… Si, jejeje… Me gusta mucho esa serie… además, pega con DESCUARTIZAR
Hay que ser visionario pero, además, es importante tener ABSOLUTA CONFIANZA en lograr "el triunfo".
Saludos.
En vista de que nadie defiende al pobre Bob, voy a romper una lanza en su favor, no creo que puedas generalizar a los no triunfadores porque hay muchos de ellos que no han llegado a la cima por causa de factores "ambientales", ademas, el triunfo no se basa en la riqueza material, no olvides nunca el resto de factores y deja un espacio libre en tu "mente millonaria" para llenarlo del resto de tesoros, que seguro que te darán tanta o mas satisfacción que el vil metal. ( hala, ya tienes mas leña pa´l fuego)
… culpar a "las circunstancias" de no haber conseguido los objetivos es lo mismo que "poner las llaves de la tu celda mental" fuera de ti… Tenemos la suerte de haber nacido en un entorno libre y favorable para el crecimiento (de todo tipo). "Las circunstancias" (o factores ambientales) no son más importantes que el valor y significado que tú le das. No importa si naciste en una familia humilde, no importa si no tienes los conocimientos o la formación que desearías, no importa la edad que tengas, no importa si ganas más o menos o están en el paro, no importa la crisis o malas las experiencias pasadas… solo importa el contexto en que las enmarcas y el significado que tienen para ti. Además, al ser pasado (y aunque formen parte de ti) no deben ser más influyentes que tus propias ganas de enmarcarlas en "otro" contexto… UNO IMPULSOR Y POSITIVO que hará que crezca financiera y emocionalmente.
El triunfo es la consecución de tus objetivos en la vida… los míos son: tiempo, dinero, felicidad y amor (y no necesariamente en ese orden).
[...] anteriores capítulos… Capítulo 0, Capítulo I, Capítulo II, Capítulo III, Capítulo IV, Capítulo V, Capítulo VI, Capítulo VII. . Capítulo VIII – “La mente rica está dispuesta a promocionarse [...]
[...] anteriores capítulos: Capítulo 0, Capítulo I, Capítulo II, Capítulo III, Capítulo IV, Capítulo V, Capítulo VI, Capítulo VII, Capítulo [...]